miércoles, 29 de marzo de 2023

Las frases de Monseñor Correal

 

Es una tarde de sábado soleado en la ciudad de Ibagué, departamento del Tolima en el centro de Colombia.

Estamos en un lugar lindo, lleno de naturaleza, con cantos de pájaros, grama bien cuidada, árboles y plantas con flores sembradas en la tierra en una hermosa casa de retiro para sacerdotes católicos.

La voz de Monseñor Correal es sonora como su ánimo y como lo es la calidad de sus apreciaciones sobre la fe y la bondad. Monseñor Correal es un amigo entrañable de mi familia en el Tolima y siempre tiene una frase de aliento, cariño y fortaleza para todos.

Cuando murió una de mis mi tías hace unos meses, él nos dio aliento diciendo que ahora ella intercede ante el Padre por nosotros.

Hoy me nace hablar con Monseñor Correal.

Monseñor buenas tardes, muchas gracias por admitir que estemos conversando con usted. Queremos hablar acerca de ese mensaje espiritual que usted tiene para toda la comunidad católica en el mundo, alrededor del Espíritu Santo. De una frase muy linda que usted tuvo a bien hacer o crear, inspirado también en la Palabra, y es esta: “Ven Espíritu Santo entra en mi alma y transforma mi vida”. ¿De dónde sale esa frase y qué sentido tiene, Monseñor?

Muchas gracias. “Ven Espíritu Santo” es simplemente la tercera persona de la Santísima Trinidad, que son Padre, Hijo y Espíritu Santo, cada uno con su función.

Padre creador de todo, Jesucristo salvador del mundo con su muerte y con su resurrección, y el Espíritu Santo que vive iluminando y animando al Padre, al Hijo y a toda la humanidad que se le está pegando a Él.

¿Qué quiere decir, “entra en mi alma”?

El Espíritu Santo se llama espíritu; no se ve, no se nota, pero entra. Va fortaleciendo el ánimo espiritual de cada una de las personas que lo invocan.

“Ven Espíritu Santo” dice una frase muy común entre todos, “llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor”.

Yo la cambié, yo la disminuí y dándome cuenta de las dificultades mías dije “Ven Espíritu Santo, entra en mi vida, en todo mi ser, en todo mi movimiento, en toda mi actitud y transforma mi vida”.

Esas dificultades de las que usted habla, puede tenerlas cualquier persona. ¿Cuáles son esas dificultades y porque se inspira en el Espíritu Santo para llamarlo a que entre en su alma Monseñor?

El Espíritu Santo es la inteligencia misma de Dios. Entonces, (con él) no hay problema, no hay nada, no hay corrección.

- Que “Dios no existe”. 

- No existe. 

Yo pongo un ejemplo: una señora se me acercó y me dice:

- “Dios no existe, ya nos está dejando, ya como que no se nota”. 

Yo tan solo levanté los hombros y no respondí.

- ¿Usted es católica señora?, le pregunté. Y me dice: 

- Sí.

- ¿Van a misa? 

- Casi todos los días y cada ocho días vamos con la familia, las cinco, las ocho personas que somos. Vamos todos. Otro día va una, otro día va otra. Muchas veces no va ninguna.

- Bueno. ¿Y cuando salen de misa todos, qué sucede en su casa? 

- La misma situación, solo peleas, solo disgustos, solo desorden, solo gritos.

Entonces le dije:

-La respuesta la ha dado usted: Dios ya no existe. Pero no es que ya no existe en el mundo. Es que ya no existe para usted.

Y así hay cantidad de gente, cantidad de familias, cantidad de organizaciones que hablan, que se forman y que creen que Dios ya no existe. 

A Dios ya no lo iremos a matar porque ya murió, ya hizo su obra. Me remito a la frase. ¿Quieres la vida? Haz el bien. ¿Quieres la muerte? Haz toda clase de males.

En ese sentido ¿Como puede la invocación al Espíritu Santo, o la inspiración en el Espíritu Santo, transformar esa realidad tan difícil, que tenemos en el planeta hoy?

Porque necesitamos que el Espíritu Santo “entre en mí. “En mí”. “En mí”. 

¡Ah! Que “ven Espíritu Santo entra en nosotros, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor”. Yo le he dicho “entra en mí, yo necesito estar contigo, solito, solos, tenemos que vivir solitos juntos”. ¿Para qué? Para que tu palabra pueda con mi actitud progresar, marchar donde quiera que vaya.

Y es también el llamado a la responsabilidad que tenemos nosotros de nuestras propias acciones. ¿Cierto? No verlas afuera de nosotros, en las otras personas, sino que nosotros tenemos esa capacidad transformadora.

Es correcto, eso es. Necesitamos líderes. Pero verdaderos líderes. Y estos salen del corazón y salen del Espíritu Santo para responder a esta situación embarazosa que estamos viviendo en el orden nacional, internacional y mundial.

¿Quiere repetirnos la frase, Monseñor? Para finalizar

Con mucho gusto. “Ven Espíritu Santo, entra en mi alma y transforma mi vida”

Muchas gracias Monseñor

Con mucho gusto y hasta la próxima.

Nos despedimos de Monseñor con un hasta pronto y la promesa de regresar a continuar la conversación alrededor de otra de sus frases. Esta será colorida.

[Video] Las frases de Monseñor Correal


[Foto] Con mi tío y mi tía en compañía de Monseñor Correal


Guillermo Camacho Cabrera
Periodista