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| Foto: Adobe Stock, gratuita. |
La cumbre de la Tierra en Río de
Janeiro en 1992 buscó integrar el novedoso para la época concepto de desarrollo
sostenible a la gestión ambiental del planeta. Esto, para encontrar equilibrio
entre la gestión de empresas privadas y gobiernos asociada con el desarrollo y con
la conservación de la naturaleza.
La concepción de gobiernos y de empresas que depredan el ambiente comenzó a ser más fuerte y a evidenciarse, como ya había pasado antes, tanto en informes de prensa como en la gestión organizacional y gubernamental. Con la cumbre de la Tierra fue más clara la incidencia, generalmente negativa, de las industrias y de las obras de infraestructura en la calidad del entorno ambiental donde se desarrollan.
Las catástrofes ambientales provocadas por la acción humana y la deforestación en grandes zonas de selva también contribuyeron con la mirada de la sociedad, anteriormente no tan fuerte, hacia la situación del planeta y la salud ambiental. El calentamiento global producido por el debilitamiento de la capa de Ozono y alimentado por las emisiones de las industrias y de los vehículos a motor llamó la atención sobre los Gases Efecto Invernadero (GEI), su conocimiento e impactos.
Transitando por la senda de la sostenibilidad
Hoy, más de 30 años después de la
cumbre de la Tierra, el sector empresarial mundial continúa mirando a la naturaleza,
con otros ojos.
Para la Asociación Consejo Empresarial Colombiano para el Desarrollo Sostenible (CECODES), una organización colombiana que es nodo regional del Consejo Empresarial Mundial para el Desarrollo Sostenible (WBCSD por sus siglas en inglés), “la biodiversidad está pasando de ser un asunto reputacional, a convertirse en un factor estructural de resiliencia, competitividad y gestión de riesgos empresariales”.
Así lo expresó el director ejecutivo de CECODES, Sergio Rengifo, en el Congreso “Uniendo Fronteras por la Naturaleza – TNFD”, realizado el 26 y 27 de febrero de 2026 en Bogotá con la participación de más de 50 empresas de América Latina, organizado por CECODES.
El TNFD (Grupo de Trabajo sobre Divulgaciones Financieras relacionadas con la Naturaleza), a su vez, es una iniciativa de carácter global que orienta a las empresas y a las organizaciones financieras en la toma de decisiones buscando acercarse a los impactos positivos de la gestión empresarial en la naturaleza e integrándola en el desarrollo de las actividades empresariales sostenibles.
El TNFD opera en relación con el Marco Mundial para la Diversidad Biológica que, de acuerdo con su sitio web, “se propone detener y revertir la pérdida de la naturaleza, en un contexto de peligroso declive que amenaza la supervivencia de un millón de especies y afecta a la vida de miles de millones de personas. Su objetivo es salvaguardar y utilizar de manera sostenible la biodiversidad”.
El Congreso “Uniendo Fronteras por la Naturaleza - TNFD” dejó claro, según CECODES, que “la gestión empresarial de la biodiversidad ya no es opcional, sino que constituye un componente estratégico para la resiliencia económica, la gestión de riesgos financieros y la sostenibilidad de largo plazo”.
Hoy, la mirada de las empresas hacia la naturaleza cambió frente a la que se tenía a finales del siglo XX. Los sectores empresariales y gubernamental saben que no puede garantizarse la existencia de las organizaciones y los proyectos si estos no involucran el cuidado del ambiente, la biodiversidad y la sostenibilidad.
Conoce más sobre el desarrollo del Congreso “Uniendo Fronteras por la Naturaleza – TFND”, aquí.
Guillermo Camacho Cabrera
Comunicador social periodista. MSc
Papel y Signos




