lunes, 16 de mayo de 2022

Litoman, entre la dureza y la ternura

Édgar Gilberto Murillo Jaimes es Litoman, el abdomen de roca

Conocí a Litoman hace unas semanas en el municipio de El Espinal, ubicado en el departamento del Tolima, 153 kilómetros al suroccidente de Bogotá. Coincidimos casualmente en el Hospital San Rafael del municipio, donde cada uno tenía un familiar en observación y tratamiento. Una tía de parte mía y su esposa de parte de él, ambas en la misma habitación.

Su expresión, voz y carácter siempre proyectan respeto hacia el otro. El hablar es un poco fuerte, recio y seguro. La vocalización es buena y el convencimiento con que dice las cosas salta a flor de piel.

Su esposa, María Cristina Bottia Martínez, tiene un diagnóstico difícil. Tanto que este 13 de mayo cumplió la cita en Ibagué para programación de una cirugía de Oncología en Bogotá el mes entrante. Su Empresa Promotora de Salud Asmet Salud EPS corre, aunque no le sobraría mayor celeridad

María Cristina y yo confiamos, sin embargo, en que va a mejorar y a curarse. La ciencia médica ha avanzado tanto en los últimos 40 años, que la probabilidad de un tratamiento exitoso es grande.

Litoman también lo considera así. Y confía en un buen tratamiento, al igual que en la Providencia.

Población vulnerable


Él no es un hombre de recursos económicos solventes. Es hombre de campo nacido en el Distrito Especial, Portuario, Industrial, Turístico y Biodiverso de Barrancabermeja, en Santander, 443 kilómetros al norte de Bogotá, hace un poco más de 54 años.

Cuando nos vimos en El Espinal, hacía parte de un programa de Trabajo Social en el Hospital que le permitía quedarse siempre al lado de la cama de su esposa, en una actitud inusual pero entendible por parte del personal médico que no permite que los hombres se queden en las habitaciones de las mujeres por respeto a la privacidad de las pacientes.

Su precaria situación económica hace que subsista con lo que sus hermanos logran enviarle y con colectas que hacen sus vecinos en el municipio de El Guamo, 163 kilómetros al suroccidente de Bogotá, conocido por sus artesanías en barro, especialmente en la vereda de La Chamba.

Allá cultiva limones y pancoger, los cuales ha tenido que dejar para atender el tratamiento de su esposa. En este momento, juntos, son población vulnerable agrícola.

El récord, entre la dureza y la ternura


Por lo que vi de él, conoce de quiropraxia, moxibustión y técnicas de relajación. Por lo que me contó, conoce de temas esotéricos, cree en los extraterrestres y los platillos voladores, en la medicina alternativa y en la autohipnosis.

Su nombre de pila es Édgar Gilberto Murillo Jaimes pero prefiere que le digan Litoman u "Hombre con el abdomen de roca" debido a una suerte o tal vez proeza que logra dejando caer estando acostado boca arriba, desde la altura de sus brazos, una piedra de 14 kilogramos de peso sobre su abdomen y pecho más de 39 veces seguidas.

Es un verdadero récord que él quisiera inscribir en el Libro de Récords Guinness a nombre de Colombia y para el cual está buscando mentores y patrocinadores que le ayuden a hacerlo.

Su fe en quienes pueden ayudarle a conseguir su meta es increíble y casi religiosa. Tanto, tal vez, como la ternura y el amor con la cual lo mira su esposa cada vez que entra a la habitación, del hospital.



El ayer y el hoy


Desde los 22 años de edad es Litoman, cuando practicó Karate-Do Shotokan en la Liga Santandereana de Karate. 

Empezó a hacerlo como parte del fortalecimiento de su cuerpo con técnicas basadas en los retos que hacía Bruce Lee, la leyenda de Hollywood del cine mundial, quien creó el Jeet kune do.

De acuerdo con su testimonio, con el transcurrir de los años se ha dedicado al conocimiento de temas como la hidroterapia, la ufología o el estudio de los OVNIS, el reiki, la musicoterapia, entre otros.

Sin embargo, lo que hoy motiva su existir es la recuperación de la salud de su esposa, con quien lleva 30 años de convivencia marital y a quien en su estado no le importa viajar cuatro horas en bicicleta ida y vuelta entre el Espinal y el Guamo a falta de dinero para los pasajes en bus. 

El mensaje


Cuando le pido a Litoman un mensaje para la humanidad, sin pensarlo dos veces dice: "el servicio. El servicio a la humanidad. El amor es la fuerza más grande comprobada científicamente que produce relajación celular y fortalece el sistema inmune".

Él quiere el registro de su proeza para Colombia en el libro de los Guinness Récords, comenzar a generar contenidos de ayuda, autoayuda y temas esotéricos en las redes sociales, además de la prioridad de que su esposa se cure y recupere su salud.

Usted puede ayudar a esta familia donando en línea la suma que considere y esté a su alcance a través de la plataforma de giros Nequi, a nombre de:

Édgar Murillo
Teléfono celular: 301 687 82 77

Comuníquese con Édgar o María Cristina a través del teléfono celular: (57) 301 687 82 77. (Los datos se publican con su autorización).- Datos actualizados el 2 de abril de 2023.  


Guillermo Camacho Cabrera
Periodista
(Papel y Signos)




Litoman, el abdomen de roca, en YouTube